Consejos para disminuir los efectos del jet lag

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Si eres un viajero empedernido (leyendo este blog, damos por hecho que así es) habrás sufrido más de una vez los efectos del famoso jet lag: esa descompensación horaria que, tras un viaje largo en avión, afecta a nuestro ritmo biológico manifestándose en forma de fatiga, problemas de sueño, falta de apetito, irritabilidad e incluso dolor de cabeza.

No existe una fórmula mágica para evitar el jet lag pero, sin embargo, podemos darte algunos consejos para paliar sus síntomas que, como sabemos, se agravan más cuando viajamos en dirección Oeste (por ejemplo, de España a China) que en dirección Este. En cualquiera de los dos casos tendrás que tener algo de paciencia hasta que tu reloj interno se adapte al horario de destino, pero para facilitarle aún más las cosas, apunta estos trucos que te pueden ayudar:

1. Descansa los días previos al viaje.

Sabemos que es difícil, pues los nervios ante una nueva aventura pueden ser muy traicioneros, pero tienes que intentarlo: si llegas al avión sin haber dormido lo suficiente, la sensación de fatiga no hará sino aumentar. Asimismo, días antes de viajar puedes empezar a acostumbrarte al nuevo horario acostándote algo más temprano de lo habitual si vas a volar en dirección Este, y algo más tarde si vuelas hacia el Oeste.

2. Cambia la hora de tu reloj al subir en el avión.

Cambia la hora de tu reloj y mentalízate de que ya has llegado a tu destino; los horarios de las comidas durante el vuelo han sido pensados para ayudarte a adaptar tu ritmo biológico al cambio. Si vas a llegar a tu destino por la mañana temprano según la hora local, duerme en el avión y cuando llegues sal a la calle a pasear para que te de el sol y respirar algo de aire fresco. Sobre todo, ¡no caigas en la tentación de quedarte durmiendo en el hotel hasta la noche! Si, en el caso contrario, tu avión aterriza por la tarde o al anochecer, haz un esfuerzo por mantenerte despierto viendo películas o leyendo durante el vuelo, para asegurarte un sueño placentero al llegar a tu hotel.

3. Mantente hidratado.

Tanto bebiendo agua en abundancia (evitando en lo posible el café, las bebidas alcohólicas y los refrescos con gas), y también haciendo uso de crema para la cara y el cuerpo: la deshidratación propicia que los síntomas del jet lag sean más acusados.

4. Come en cantidades pequeñas.

A este respecto, los menús de los aviones también resultan de gran ayuda. Da prioridad a los alimentos ricos en proteínas, bajos en grasas y que no produzcan pesadez. Algunos estudios se han atrevido incluso a afirmar que un ayuno de 16 horas favorece la puesta en marcha de un nuevo reloj biológico que ayudaría a nuestro cuerpo a adaptarse más rápidamente.

5. Durante el vuelo, usa ropa cómoda y muévete.

Deja la moda a un lado durante unas horas y usa ropa que favorezca la circulación.En la medida de lo posible, intenta también hacer algo de ejercicio para estirar los músculos y evitar otro temido efecto de los viajes en avión: el síndrome de clase turista. Dar un paseo por el pasillo es muy recomendable, pero si viajas junto a la ventanilla y no quieres molestar cada media hora a tus compañeros de fila también puedes realizar algunos sencillos estiramientos sin moverte del asiento.